A pesar de investigaciones en su contra, ¿por qué Piñera sigue liderando preferencias presidenciales?

Fernando García, El Ciudadano

“Su electorado valora otras cosas: lo que les pueda ofrecer en términos de economía o seguridad pública; pero los asuntos de probidad pública o de conflictos de interés no son elementos prioritarios”, señala el académico de la Universidad Diego Portales, Fernando García Nadaf.

Desde que se dieron a conocer las inversiones de Sebastián Piñera en la pesquera peruana Exalmar y los intereses de su familia en el proyecto minero Dominga, junto con las correspondientes investigaciones judiciales, el expresidente no ha dejado de estar en el ojo del cuestionamiento público.Sin embargo, los resultados de las encuestas no muestran alguna mella en el apoyo del principal candidato presidencial de la derecha, quien se sostiene en un 25%, liderando las preferencias en la muestra semanal Cadem, a 8 puntos de Alejandro Guillier, quien se mantiene con un 17%.

¿Por qué se da este fenómeno? Consultado por El Ciudadano, el académico de la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Diego Portales, Fernando García Nadaf, sostiene que los resultados en las mediciones tiene relación con el carácter del votante de la derecha, que no presta mayor atención a este tipo de conflictos.

En este sentido García Nadaf explica que “hay que pensar en el posicionamiento de Piñera en su electorado, que no le importa estos problemas sino que valora otras cosas: lo que les pueda ofrecer en términos de economía o seguridad pública; pero los asuntos de probidad pública o de conflictos de interés no son elementos prioritarios”.

“Todos estos cuestionamientos sólo le interesan a quienes no votan con Piñera”, recalca el académico a la hora de ubicar en clave política los emplazamientos al empresario por los conflictos de interés dados a conocer en las últimas semanas.

Estabilidad electoral

En escenarios electorales como el chileno, donde existe una abstención que bordea el 60% y que se sostiene en el votante duro de cada sector, las tendencias no presentan mayores modificaciones.

Al respecto, Fernando García destaca que “en general los electorados son estables, tienen carácter identitarios. Por ejemplo, la gente de derecha, aunque le pongas una mala imagen de Piñera, seguirá votando por él”.

Ahora, García destaca que en el grupo que no participa de los procesos electorales se encontraría un factor a la hora de golpear las preferencias por Piñera. “Quienes no participan serían elemento importante a la hora de, efectivamente, bajar la votación”, apunta.

Junto con lo anterior, García sostiene que el hecho de que hasta ahora Piñera no se haya visto involucrado en casos de corrupción directa con recursos del Estado, lo mantiene a flote. “Cabe preguntarse: ¿qué cosa podría ser tan mala para este votante? Sin duda el tema del conflicto de interés, no. Va por otro lado: por ejemplo, si Piñera hubiera robado, haciéndose parte de la corrupción más directa, sacando recursos directos del Estado. No veo otras cosas que le puedan pegar”, analiza.

A pesar de lo anterior, el académico de la UDP busca poner paños fríos al escenario electoral, ya que explica que el exmandatario se sostiene en su votación dura, la que por sí sola no lo deja instalado en La Moneda.

“Ahora hay que poner atención en una cosa: el apoyo de Piñera se sostiene en su votante típico, pero que no le asegura una mayoría para ganar la elección. Lo que marca Piñera es normal, es el votante duro de derecha; pero llegar al 50% es más difícil porque debe convencer a aquellos que no siempre votan por la derecha”, finaliza Fernando García.

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