4 claves de por qué no quieren al PC… por ahora

Claudio Fuentes, La Segunda

En la oposición se está gestando un “anillo de los elegidos”, que pretende dejar fuera de un eventual gobierno al Partido Comunista, acusó su presidente, Guillermo Teillier, la semana pasada en El Siglo.

Efectivamente, el PPD y la DC rechazan un acuerdo mayor; el Frente Amplio tiene un proyecto propio y el PS apuesta más a la DC y al FA.Ayer en La Tercera, Cariola coincidió con Teillier, llamando “a nuestros posibles aliados a no caer en la trampa del anticomunismo y de aislar a un partido”.

En conversación con La Segunda, la diputada Carmen Hertz (PC) añade: “Excluir al PC de cualquier unidad progresista implica mezquindad y miopía política”. Frente a eso, políticos de izquierda, sindicalistas y analistas explican el fenómeno de por qué ciertos sectores no quieren estar cerca del PC, por ahora.

Rigidez

“Funciona muy ordenadamente y decide en la interna. Por eso es menos fluido con el exterior; se tarda un poco más en definir cuál es la única visión”, dice la economista y ex coordinadora programática del comando de Beatriz Sánchez, Claudia Sanhueza (Revolución Democrática).

“Puede ser que el PC tenga una lógica más rígida o frontal respecto de la coyuntura”, añade el edil de Independencia y vicepresidente del PS, Gonzalo Durán, quien en febrero de este año se enfrentó con el alcalde Daniel Jadue por el desvío de una avenida entre Independencia y Recoleta para preparar un festival. Eso sí, Durán aclara que no tiene un problema institucional con el PC y que él es cercano a la diputada PC Karol Cariola.

El partido primero

El estilo de representar al proletariado también genera resistencias. “Los comunistas tienen dificultades para relacionarse en los sindicatos. Ocupan un gremio y les importan más las órdenes de partido, aunque destruyan el gremio”, dice el ex presidente de la CUT y hasta el año pasado militante PS, Arturo Martínez. “Toman la cabeza de un gremio, después no la quieren soltar y prefieren irse con el timbre para la casa. Hay experiencias de eso en el Colegio de Profesores y la CUT”, añade.

Aunque más conciliador, el ex Presidente de la ANEF Raúl De la Puente coincide: “Con el PC tenemos diferentes visiones del sindicalismo. Esas diferencias están ligadas al tema de la autonomía; muchos pensamos que debe haber una separación más importante (del gremio) respecto del partido. Los comunistas en ese sentido son más cercanos a su partido y monolíticos”.

Venezuela, Cuba y Norcorea

“Por sus posiciones históricas, tienen ‘mala prensa’ para los otros partidos: es más vertical, de posiciones muy claras en algunos temas controvertidos”, explica el académico de la UDP Claudio Fuentes, refiriéndose así al distanciamiento que provoca, por ejemplo, en la DC la “política internacional” del PC.

Para Durán, ése “es quizás el aspecto más relevante que ha marcado la distancia de algunos partidos… El PC ha tenido opinión mucho más categórica en defensa de algunos modelos de izquierda de América Latina (Cuba, Venezuela). También está el episodio de condolencias por la muerte del ex líder de Corea del Norte (Kim Jong Il)”.

Anticomunismo histórico

Para algunos en la oposición, distanciarse del PC también es una estrategia para marcar identidad propia, dice Durán. El diputado RD Miguel Crispi añade, “a título personal, me ha parecido que cuando ha habido diferencias con el PC, aparece un anticomunismo. En eso, la diputada Cariola tiene razón”.

—¿Dices que la culpa es del prejuicio de los otros partidos?

—Sí. Hay ciertas fuerzas que (miden al PC) por un tema histórico, como su participación en la Unión Soviética.

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