¿Sirve la ley de cuotas exigida por el nuevo sistema electoral? Expertos opinan

Emol, Fernando García

Trinidad Parra, candidata a senadora de la Democracia Cristiana por Arica y Parinacota, dijo que quedó “anonadada” cuando vio por las noticias a Matías Walker anunciando que la DC y ella misma apoyarían la candidatura de José Miguel Insulza, la carta del pacto electoral “Fuerza de la Mayoría” en su misma circunscripción. Habían requerido su candidatura primero como diputada y el pasado sábado, dos días antes de que venciera el plazo de inscripción, le solicitaron que postulara a senadora. Parra viajó el domingo desde Arica a dejar sus papeles y se convirtió en la única candidata de la DC en la región.

El episodio, que Parra asegura que ya fue aclarado, puso a prueba la ley de cuotas exigida por el nuevo sistema electoral proporcional, que dice que no puede haber más de un 60% de candidatos de un mismo sexo en cada lista parlamentaria. Además, la ley establece incentivos económicos para impulsar las candidaturas femeninas: cada partido recibirá un bono de 500 UF (más de $ 13 millones) por cada candidata electa y todas las postulantes recibirán un reembolso extra a sus gastos electorales de 0,01 UF por cada voto obtenido ($265 más). El lunes se confirmó que el número de candidatas se cuadriplicó con respecto a la elección anterior, ascendiendo de 100 a 412, pero la duda que surge es cuántas de esas candidatas fueron nominadas solamente para completar la nueva exigencia y cuántas están postulando por su capital político.

¿La Ley de Cuotas hará un Congreso más balanceado?

Fernando García Nadaff, académico Escuela de Ciencia Política UDP.

La ley responde a una realidad que había que corregir, y creo que pasan episodios como el de Arica, porque los partidos todavía no están adecuados a esto: están llevando a mujeres simplemente para cumplir. Pero a medida que la ley avance, vaya madurando, se generará un cambio cultural. Pasarán bastantes elecciones hasta que logremos que las mujeres estén en igualdad de condiciones para competir con hombres. Yo no creo que estas negociaciones, donde están poniendo a las mujeres como parches para cumplir con la ley, sean una mala señal de la ley, porque dan cuenta de una realidad: las élites políticas están dominadas por hombres. El resultado es que vas a tener más mujeres capaces de enfrentar una elección, sin duda va a ir moviendo de a poco el mapa político en términos de género.

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