Se presenta encuesta de la Araucanía en Comisión de Cámara de Diputados

Camila_claudioLos investigadores Claudio Fuentes y Camila Peralta participaron de la Comisión investigadora especial de la Cámara de Diputados que analiza la situación de inseguridad de la Araucanía. La comisión les solicitó presentar los resultados del estudio de opinión sobre la Araucanía.  El estudio es una encuesta probabilística, cara a cara, aplicada a población mayor de 18 años, residentes en 13 comunas de la Araucanía. Representa el 67,8% de la población indígena y al 61,5% de la población total de la región.

Este estudio fue realizado en el marco de un proyecto financiado por la Fundación Ford y del trabajo realizado por los investigadores asociados al Centro de Estudios Interculturales e Indígenas (FONDAP-CIIR).

Se entrevistó a 708 personas mayores de 18 años en una muestra probabilística. El trabajo de campo lo realizó Feedback y se aplicó entre el 18 de diciembre y 10 de enero pasados. Advertimos que, contrariamente a lo que se suele argumentar, la ciudadanía en la Araucanía (indígenas y no indígenas) rechazan mayoritariamente el uso de la violencia como estrategia para resolver demandas y que se dividen notoriamente respecto de políticas sobre tierras y participación política de los pueblos originarios.

No es el conflicto, sino que los temas cotidianos como la falta de trabajo y la salud lo que preocupa a la población transversalmente. En cambio, la delincuencia y el conflicto asociado a las demandas mapuche frente al Estado son significativamente más relevantes para la población no indígena, tanto en zonas urbanas como rurales.

La investigación, se señaló en la Comisión, no sustenta la visión estereotipada de indígenas apoyando exclusivamente al movimiento indígena y los no indígenas a los gremios empresariales. La mitad de la muestra de no indígena apoya el movimiento de agricultores, camioneros, estudiantes y grupos ambientalistas. Pero en el caso de los indígenas también se dan apoyos significativos al movimiento de los camioneros (44%) y de los agricultores (60%)—en este último caso de indígenas de sectores rurales principalmente. La diferencia más clara y esperable se produce respecto del apoyo a movimientos de los pueblos originarios, que recibe mucho menor apoyo de los indígenas.

Divididos en las soluciones

Las divisiones principales en la Araucanía se observan a la hora de pensar en las soluciones. Entre los indígenas, sobre el 75% apoya la idea de crear institucionalidad específica como un ministerio. Entre los no indígenas el apoyo a esas mismas medidas baja a un 54% como promedio. Pero cuando se trata de medidas que afectan concretamente a los pueblos originarios, emergen las diferencias. Entre los indígenas se apoya fuertemente que existan asientos reservados para indígenas en el Congreso (77%), la administración autónoma de sus territorios (60%) y que sus territorios les sean devueltos (69%). Entre los no indígenas el apoyo a tales medidas es significativamente menor (45%, 35% y 36% respectivamente).  La región se divide al momento de buscar soluciones.

Autonomía política pero no separatismo

La mayoría de los indígenas de la región de la Araucanía aspiran a tener mayor control político sobre sus destinos, pero al mismo tiempo no quieren ser discriminados. Un 70% de los indígenas plantea que el Estado de Chile no debiese hacer diferencias entre el pueblo mapuche y los chilenos—postura que es más intensa entre indígenas rurales; pero al mismo tiempo, el 53% de los indígenas sostiene que el Estado de Chile debe permitir al pueblo mapuche controlar y gobernar sus territorios. Un 37% de ellos se muestra de acuerdo con la idea de que el Estado de Chile lo reconozca como un pueblo distinto al Chileno.  Entre los indígenas de la Araucanía no prevalece un ideal separatista, aunque sí uno de mayor control político sobre sus destinos.