Proponen agenda de modernización de sector Defensa

Claudio-FuentesEn el marco de los Talleres para el Libro de la Defensa Nacional, el director de la Escuela de Ciencia Política de nuestra Universidad, Claudio Fuentes S., analizó los desafíos que tiene para el país el tema de la Defensa. La reunión, organizada por el Ministerio de Defensa, se realizó en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE) el pasado 21 de julio de 2016 y congregó a más de setenta personas. Presentaron además el diputado Jorge Ulloa, y el ex ministro Genaro Arriagada.

Como marco de contexto, Fuentes sugirió que el golpe de Estado de 1973 produjo una transformación sustantiva en las relaciones civil-militares no solo desde el punto de vista material del ejercicio del poder de las FF.AA. y de Carabineros, sino que además por la transformación del rol institucional de los institutos castrenses que se estableció en la Constitución de 1980 y en las posteriores leyes Orgánicas. Si a eso le sumamos un proceso de transición política con el ex dictador al mando de la Comandancia del Ejército 8 años después de verificada la transición, política e institucionalmente se trataba de un desafío muy relevante repensar la forma de inserción de las FF.AA. en el marco institucional democrático. A ello se sumó la violación sistemática a los derechos humanos que ha marcado muy negativamente el devenir de las instituciones castrenses.

En este contexto detalló cuatro grandes desafíos:

1. Marco normativo constitucional

Sostuvo que “pese a los importantes avances en materia de reformas constitucionales referidos a las FF.AA. y de orden que se aprobaron en agosto de 2005, resulta necesario clarificar algunos aspectos relevantes en virtud del actual debate sobre la nueva Constitución. Todos estamos de acuerdo en los principios que deben establecerse en dicho texto al considerar a las FF.AA. como obedientes, profesionales, no deliberantes, jerárquicas y disciplinadas”. Lo que falta, sostuvo el profesor “es que estos principios se materialicen en la estructura orgánica y dogmática de la Constitución y que incluyen: establecer en la Constitución que la supremacía política o mando del Presidente de la República sobre las FFAA quede establecida en tiempos de paz y de guerra. Hoy sólo se hace en tiempos de guerra”.

Remarcó además la necesidad de reemplazar el Consejo de Seguridad Nacional que hoy no cumple una función efectiva. Esta institución debiese reemplazarse por un Consejo de Defensa Nacional dependiente del Presidente de la República. Se requieren además, revisar y armonizar los Estados de Excepción incluyendo mecanismos de control y definiendo claramente las funciones de la autoridad civil y militar en situaciones de excepción. A ello agregó que, “se necesita eliminar el concepto de seguridad nacional presente en la Constitución en forma significativa y que responde a una lógica de pensamiento propio de la Guerra Fría”.

Respecto del rol de las Fuerzas armadas, “se requiere reforzar el rol particular—pero esencial—de las FFAA en cuanto la protección de la Defensa Nacional. Debemos evitar la nociva tendencia de involucrar a las FFAA en tareas de combate de la delincuencia y del desarrollo económico del país”. Esta última se debía entender sólo como una función subsidiaria derivada de su importante papel en la defensa”. Finalmente, dijo que se requiere incorporar al rol de las FFAA lo atingente a la cooperación en material de seguridad internacional.

2. Marco institucional del sector Defensa

Aunque se ha avanzado en forma relevante respecto de establecer un nuevo marco institucional para el sector con la implementación de la ley del Ministerio de Defensa Nacional (ley 20.424), consideró el profesor Fuentes que quedan importantes desafíos:
• Aunque todos los actores en la discusión legislativa del proyecto estuvieron de acuerdo con la necesidad de dotar al sector con interoperatibilidad de las ramas, en resultado fue contradictorio pues mantuvo el status quo institucional al mantenerse una estructura por ramas que no es funcional a los desafíos del siglo XXI. Por lo mismo se requiere avanzar en establecer un Estado de Mayor Conjunto y la figura de un Jefe de Estado Mayor como figura máxima de la estructura militar.
• Se requiere establecer un verdadero sistema de inteligencia que coordine a las instituciones civiles y militares. Hoy la Agencia Nacional de Inteligencia no cumple aquel rol coordinador y la solución legislativa no fue la más apropiada.
• Se necesita una revisión y modernización de la formación directiva civil y militar de modo de proveer un personal altamente capacitado y que asuma el desafío de los cambios institucionales requeridos.
• Los proyectos pendientes en el Congreso o que se han anunciado en materia de defensa dan cuenta de la agenda en aspectos profesionales, a saber: proyecto para el financiamiento de capacidades estratégicas de la Defensa, modernización de las industrias estatales de la Defensa, proyecto sobre código de Justicia Militar, proyecto sobre gestión de catástrofes donde las FFAA también cumplen un rol, y proyecto de modernización de la carrera militar. Hemos debatido esta agenda desde por lo menos el año 2006 y ninguno de estos proyectos o ideas de proyecto se han concretado.

3. Probidad y controles de la gestión interna.

Un ámbito muy relevante se refiere al establecimiento de mecanismos de probidad y control de gestión interna que ya fueron discutidos aquí. Recientes y no tan escándalos en el sector de la Defensa han llevado a las autoridades a establecer soluciones ad-hoc para el control de situaciones que son sensibles como es el tráfico ilegal de armas, las compras militares, y el uso de recursos públicos para fines particulares. Al respecto, además de la necesidad de reformar sustantivamente la ley reservada del Cobre que no tiene prácticamente ningún mecanismo de control, y avanzar en el establecimiento de un sistema de Defensoría interna o Ombusdman como un instrumento para salvaguardar derechos de los uniformados, la revisión de los mecanismos de fiscalía interna en términos de sus atribuciones, modalidades de funcionamiento y recursos de modo de potenciarlas y hacerlas efectivas, con dependencia directa del Ministro de Defensa, el potenciamiento de mecanismos de control externos de nivel superior (ministerio de Defensa) y de otros poderes del Estado (Congreso), de modo de establecer estos mecanismos para la prevención de abusos; y la ampliación de las políticas asociadas a declaración de intereses en puestos críticos de las FFAA y definición de políticas de conflicto de intereses respecto de los profesionales militares y ex militares en distintos niveles y cargos

4. Derechos humanos

Otro ámbito de relevancia de acuerdo al profesor Fuentes, dice relación con los derechos humanos. Al respecto, “además de la colaboración con información útil y eficaz que las FFAA deben proveer a los tribunales de Justicia, se requieren nuevos esfuerzos para recuperar la confianza social en las FFAA en este ámbito. Al respecto se necesitan gestos simbólicos relevantes y permanentes y que incluye la reparación simbólica a las víctimas; y el establecimiento de memoriales. A nivel político, se requiere avanzar en una legislación que permita degradar a ex oficiales y suboficiales que hayan violado los derechos humanos, incluso en forma póstuma”.

La jornada terminó con una sesión de preguntas y respuestas donde los panelistas profundizaron sus en planteamientos.