En el 2006 visitó Chile por primera vez, mientras trabajaba en la investigación de su proyecto de tesis en Argentina. Vino a visitar amigos y aprovechó de asistir al Congreso de la Asociación Chilena de Ciencia Política. En el encuentro quedó maravillado con el sistema universitario chileno, con las infraestructuras, debates y la participación de los alumnos. Ese fue su primer acercamiento con Chile. Hoy está radicado en el país y con un gran desafío: desde el 1 de enero, Sébastien Dubé asumió como director del programa de Bachillerato en Ciencias Sociales de la UDP.
Dubé es Doctor en Ciencia Política de la Universidad de Montreal, ciudad en la que nació, en Canadá. Proviene de un sector de dicha ciudad en la que se habla francés, por lo que su acento es muy marcado. En sus ratos libres dedica tiempo a la fotografía y al ciclismo, y le gusta leer novelas históricas, aunque reconoce tener poco tiempo para ellas. Es un amante de la música clásica y el jazz, pero se considera de gustos tan eclécticos, que incluso la salsa y el merengue deleitan sus oídos.
En 2007 se enteró de una oferta laboral de la Universidad Diego Portales, en la que se buscaba docentes entendidos en materias de Filosofía Política, Relaciones Internacionales y Economía Política. Ninguna era su especialidad. Luego de enviar su currículum, fue aceptado y pasó dos semestres impartiendo clases en la carrera de Ciencias Políticas, enfocándose en las políticas comparadas y las relaciones internacionales.
Estas dos últimas temáticas son el motor de sus investigaciones. En cuanto a la política comparada, le interesan profundamente los procesos de integración político económica. Su visión al respecto es crítica y hace comparaciones con el caso europeo, que si bien comenzó a desarrollarse en la misma década que en Latinoamérica, “ha logrado progresar significativamente”. Llamó su atención también el hecho de que “ninguno de los cuatro candidatos a la presidencia sostuviera un discurso que apuntara a las políticas internacionales y la integración, sobre todo cuando pueden llegar a influir directamente en los aspectos cotidianos de la vida de las personas”.
En enero de este año se fue a realizar estudios post doctorales a Estados Unidos y a su regreso se enfrentó con la mayor oferta de su carrera profesional: la dirección de Bachillerato y la del Observatorio de Política Comparada. Respecto de ello, considera que como director debe perseguir la meta de apoyar a los alumnos indecisos y los que no tuvieron la posibilidad de seguir sus intereses. “Hay que abrirles las ventanas para que vayan aprendiendo cosas en los distintos campos de las ciencias sociales, y ayudarlos muy cercanamente a definir lo que harán más adelante”, comenta.
En lo personal, cree que su labor como nuevo director le dará la posibilidad de desarrollar un contacto distinto con el alumnado, potenciando el diálogo y a escuchando las necesidades de quienes tiene a cargo. “Hacer sentir cómodos a los alumnos es lo más importante”, declara.
