La Escuela de Historia UDP fue re acreditada por cuatro años

consuelo_figueroaA mediados del año 2015, la Escuela de Historia UDP comenzó a trabajar en su proceso de re acreditación, el cual terminó con total éxito: Licenciatura en Historia fue acreditada por 4 años. Consuelo Figueroa, directora de la Escuela, cuenta más detalles acerca de este proceso.

¿Cómo fue el proceso de re acreditación?

El proceso fue largo y profundo. Nosotros empezamos a trabajar a mediados del año 2015. Iniciamos con una serie de reuniones con el equipo de Casa Central, que fue el apoyo permanente para la acreditación de la carrera. Ahí armamos cronogramas, análisis de la acreditación anterior, y empezamos la recopilación de datos. Todo eso lo hicimos particularmente el equipo directivo, que está compuesto por el coordinador académico, Santiago Aránguiz; el secretario de estudios, Pablo Álvarez y yo, directora de la Escuela. Trabajamos varios meses, en hacer un diagnóstico y empezar a pensar los pasos a seguir para todo el proceso de acreditación. Durante el segundo semestre del año 2015, iniciamos toda la recopilación de información ya no de los datos, eso lo seguíamos haciendo de forma paralela, sino que de la información de opiniones de estudiantes, egresados, profesores y empleadores. Para ello, se hicieron encuestas online, y se contrató a una empresa que lo realizara de forma externa, de modo de no tener injerencia en los datos. Fue impresionante la cantidad de gente que respondió estas encuestas. Además, desde el ICSO se hicieron entrevistas semiestructuradas a empleadores, a cargo de Camila Peralta. Logramos entrevistar a 20 empleadores. Lo interesante es que eran de distintas áreas, del ámbito de la educación, de la pedagogía básica, media o escolar, del ámbito de la academia y en el ámbito de archivos, museos, bibliotecas, editoriales, que también es otro sector importante para nuestra disciplina.

Luego, correspondió nuevamente al equipo directivo y al comité de autoevaluación, conformado por el equipo directivo y el decano, Manuel Vicuña, desarrollar el informe, los formularios y todo lo que exige el proceso de acreditación. Yo diría que el proceso fue arduo, largo y duro, pero tuvo la ventaja de que efectivamente participaron representantes de los distintos estamentos. Se hicieron plenarios, se presentaron los resultados de las distintas reuniones con las generaciones con el Consejo de Escuela, retroalimentando de todo aquello en que habíamos trabajado.

¿Cuáles fueron las fortalezas encontradas?

Encontramos varias y eso fue bien interesante. Algunas las conocíamos, otras tuvieron que ver con todo el trabajo que hicimos a partir de las debilidades que surgieron en el proceso anterior y eso fue muy reconfortante. Yo diría que en primer lugar, algo que ha sido reconocido permanentemente, es que este es un proyecto académico muy innovador, que propende a hacer una reflexión disciplinar que es crítica, pluralista, comprometida con el desarrollo del país, y que además es bastante coherente con lo que desarrolla la Facultad y la Universidad. Además, contamos en la Escuela con una población estudiantil bastante diversa, en términos socioeconómicos, que también ha ido aumentando sus niveles de exigencia en cuanto al puntaje PSU con el que están ingresando, lo que le da mucha diversidad. Esto tiene que ver con el proyecto que tiene esta universidad, de renovar las élites profesionales y abrir un poco el mundo académico. Otra de las cosas que salieron de estas comisiones, y que también fue reconocido por los pares evaluadores, es que la Escuela tiene un perfil de egreso claramente definido y ajustado al desarrollo actual de la disciplina. Integra aproximación historiográfica, teórica y metodológica actualizada, consistentes con los propósitos de la facultad y la universidad.
También está el desarrollo de competencias transversales, clave en nuestra disciplina. Apareció durante todos los últimos procesos, que la Escuela efectivamente es muy consolidada en el desarrollo del pensamiento crítico, la comunicación escrita, en actitudes como información y consistencia ética y formación ciudadana. Otra de las fortalezas importantes, que tiene que ver con la Escuela pero también con la facultad, son las actividades de vinculación con el medio. La facultad es tal vez una de las que más actividades de vinculación realiza en toda la universidad y la Escuela no se queda atrás. La Cátedra Norbert Lechner, en las que participa una vez al año la Escuela con un historiador o historiadora. Realizamos de forma permanente Coloquios, en el que se invitan historiadores con trabajos de punta a compartirlos con todos los de la Escuela. Fue muy reconocido el desarrollo de jornadas de estudiantes de historia, ya vamos por la novena versión. Estas jornadas se han posicionado en el medio y participan no solo nuestros estudiantes, sino que también estudiantes de distintas universidades de todo el país.

Tenemos un sistema de gobierno bastante transparente, bien estructurado, muy participativo, hay representantes de profesores part time y de estudiantes, lo que hace que en todas las actividades se involucren todos con mucha fuerza.

¿Qué importancia tiene esta re acreditación?

Son procesos muy interesantes porque te obligan a mirar cómo estás funcionando, qué es lo que en realidad estás haciendo muy bien, cuáles son tus debilidades o a lo mejor a tomar solo consciencia de lo que estás haciendo. Como proceso propiamente tal, me parece que es muy rico, dado que el proceso fue extremadamente participativo, fue muy interesante el sentarnos a hacer una especie de pausa y mirar qué es lo que estábamos haciendo y cómo lo estábamos haciendo, lo que permitió sacar muchas cosas en limpio, lo que nos da más claridad de cómo seguir los lineamientos.