Entrevista de académico de la Escuela de Sociología para Biblioteca del Congreso Nacional: Los patrones migratorios en Asia y sus efectos positivos en el desarrollo a futuro

Cristian-Dona-269x250Según el Reporte de Migración Asia Pacífico de 2015 de Naciones Unidas reconoce que solo la redistribución de la riqueza podría a tener un efecto a corto plazo superior al que producen las migraciones. Esto porque en lugar de competir con los trabajadores nacionales, ocupan los espacios vacantes, esto ayuda a preservar toda la cadena de valor y redunda en beneficio para todos

En la actualidad, el Asia Pacífico es la región con mayor cantidad de inmigrantes. De 244 millones, poco más de 104 millones nació en algún país de la región asiática. Esta cifra no solo se corresponde a flujos migratorios que van desde países pobres hacia los más desarrollados, sino también entre países con ingreso medio. Las razones que motivan la migración en dicha región, la contribución de los trabajadores extranjeros a la economía y una mirada a la situación en nuestro país, en las siguientes líneas.

La mayoría de los migrantes en el mundo son asiáticos

¿Por qué migrar a otro país? ¿Qué motiva a las personas a dejar su país de origen y trasladarse a otro? ¿Qué ganan las personas con cambiar su país de residencia? ¿Todas las migraciones se dan desde países pobres?. Las respuestas a estas preguntas pueden ser explicadas por diversas causas que van desde la búsqueda de sobrevivencia, hasta la aspiración de mejores perspectivas profesionales. Por lo tanto, la migración consiste en un fenómeno complejo que no puede ser generalizado según criterios exclusivamente económicos.

Al menos eso es lo que propone el Reporte Internacional de Migración, publicado en 2015 por Naciones Unidas, el 43% de todos los migrantes internacionales proviene de Asia, es decir que de 244 millones de personas, 104 millones nació en la región asiática. Esta cifra contrasta significativamente con los 62 millones de Europa, la segunda región con mayor cantidad de migrantes, América Latina y el Caribe con 37 millones, y África, con 34 millones.

Si bien el flujo migratorio en todo el mundo se produce mayoritariamente desde países de ingreso medio a países desarrollados, el informe de Naciones Unidas especifica que este fenómeno en el Asia se manifiesta de manera distinta, es decir entre países con ingreso similar. Esto es explicado por Cristián Doña, académico de la Escuela de Sociología de la Universidad Diego Portales, como una migración regional. “Hay un porcentaje muy alto que van de ingreso medio a otro, es la migración sur-sur. Esta es una migración transfronteriza entre países vecinos, donde la gente va por un período temporal, o por determinadas actividades de comercio, pero de manera circular. Esta es una tendencia creciente en todo el mundo”, señaló.

Entre los países con mayor cantidad de migrantes, India se sitúa en el primer lugar con 16 millones de personas, seguido de México con 12 millones y China, con 10 millones de personas. De los veinte principales países migratorios, 11 son provenientes de Asia, seis de Europa, mientras que África y América Latina con uno.

Por qué migran los asiáticos

Si bien las razones por las cuales las personas migran son variadas y, por lo tanto, no puede generalizarse sobre el fenómeno, sí se pueden reconocer sus distintas causalidades, principalmente en la región Asia Pacífico, donde las motivaciones no son diferentes a las de otras regiones del mundo. Según Piyasiri Wickramasekara, economista esrilanqués de la Organización Internacional del Trabajo en su artículo sobremigración laboral en el Asia, este fenómeno se debe principalmente a cuatro causas comunes.

La primera y más común de las motivaciones, es la búsqueda de mejores ingresos. Esto se puede dar tanto por los altos niveles de desempleo y pobreza en el país de origen, como de amplias oportunidades en los países de destino. Esto se explica en el hecho de que los países del Este de Asia como Japón, Corea o Hong Kong son los lugares con mayor cantidad de inmigrantes en toda la región, casi todos provenientes de economías con menor ingreso, principalmente del Sudeste Asiático.

Este fenómeno hace que miles de trabajadores se trasladen hasta dichas economías con más oportunidades y establezcan temporal o definitivamente su residencia. De esta forma, se produce la segunda motivación, la invitación de familiares, amigos o conocidos migrantes. Para Wickramasekara, esto lleva a que se formen redes de migrantes y sirvan de plataforma para que otras personas puedan hacer lo mismo.

A estas dos razones se suma la causalidad motivada por el conflicto, inseguridad o persecución. Si bien este es un tipo de migración forzada por la degradación del ambiente de origen, existen conflictos soterrados o no-declarados que impulsan el traslado a otros países cercanos. Tal es el caso de Tailandia o Paquistán, ejemplos de ambiente hostil causado por conflictos étnicos o religiosos. Por último, la búsqueda de aventura, exploración o curiosidad están entre las motivaciones expuestas por el trabajo de Wickramasekara, aunque en este caso la búsqueda de trabajo no cumple con propósitos de asentamiento, sino más bien como un medio para seguir el curso de la aventura.

Tal como se mencionó anteriormente, si bien el fenómeno en Asia puede ser particular, las motivaciones son las mismas a nivel global. Esto es explicado por Cristián Doña, quien también forma parte del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social, y coincide con Wickramasekara en cuanto a las razones que motivan la migración.

“Las motivaciones son múltiples, pero podríamos decir que hay tres principales, la primera es algo muy personal relacionado con buscar un lugar donde la persona tenga una mejor vida, trabajo, educación que se asume pueda darse en un país de mayor ingreso porque no se da en el país de origen. Una segunda motivación es familiar, donde las mujeres son un flujo muy importante, viajan a otros países para enviar dinero y ayudar a sus familias a criar hijos, hermanos, por lo tanto es un apoyo para ellos. Una tercera razón es la seguridad, en el cual se observa que frente a un conflicto que la persona busque proteger su estilo de vida, salud, etc. Pero que se sentiría más seguro”, comentó.

Los migrantes son un aporte a los países y no un problema

El crecimiento y la competitividad de las economías asiáticas, han visto en el fenómeno migratorio un impulso importante. El Reporte de Migración Asia Pacífico de 2015publicado por Naciones Unidas en conjunto con la Organización Mundial de Migración (IOM), afirma que con la llegada de trabajadores extranjeros la fuerza laboral se incrementa, por lo que repercute directamente en el Producto Interno Bruto.

Según dicho informe, solo el superávit procedente de la redistribución de la riqueza puede ser más sustancial que los beneficios a corto plazo que se obtienen con la migración. Esto no solo se puede ver en el aumento de capital de las empresas, sino también en la competitividad de todas las industrias que son integradas por los migrantes. A este respecto, el informe hace la salvedad en cuanto a que los trabajadores extranjeros se concentran generalmente en áreas específicas, como pueden ser servicios u otras donde existan más vacantes como la agricultura. “En lugar de competir por los puestos de trabajo con los trabajadores nacionales, los migrantes ocupan los espacios vacantes, esto ayuda a preservar toda la cadena de valor y redunda en beneficio para todos”, sostiene el informe.

Esta idea sobre la contribución de los migrantes a la economía fue respaldada por Cristián Doña, quien sostiene que la migración es un beneficio para los países que la reciben. “La migración es una fuerza laboral de reemplazo, como pasa en países con población que está envejeciendo y sus sistemas de pensiones y seguridad social necesitan una base impositiva más amplia que les permita financiar ese sistema de pensiones. Entonces los migrantes llegan a fortalecer esa base impositiva porque paga impuestos al comercio, a la renta, y llegan a esos países a ayudar a pagar los servicios sociales”, destacó el sociólogo que también ejerce funciones en el Instituto de Investigación en Ciencias Sociales de la UDP.

Inmigración en Chile y el rol del Congreso

Chile no es un país de grandes flujos de inmigración, esto se puede ver a lo largo de su historia y en comparación con otros países de la región como Argentina o Brasil. A esto se suma que hay más cantidad de chilenos viviendo en el extranjero -857 mil según el estudio realizado por el INE y Dicoex– que los 478 mil extranjeros viviendo en Chile de acuerdo a cifras de Extranjería.

Para Cristian Doña, en nuestro país hacen falta tres elementos importantes para contar con una buena política migratoria. “La primera es una nueva ley migratoria, que sea moderna y que se preocupe de los Derechos Humanos de los migrantes y formar una cultura de acogida. La Ley de 1975 tiene un montón de problemas, pero facilita el cambio de visa dentro del país, por lo tanto permite que la gente se quede y limita la irregularidad. La ley migratoria debería seguir este componente de la ley antigua”, comentó.

En segundo lugar, el sociólogo promovió la idea de crear un Servicio Nacional de Migraciones, ya que a su juicio es compleja la coordinación de todos los entes que tienen que ver con la migración. “Están los protocolos de salud sobre migración, de educación, desarrollo social, la Secretaría General de Gobierno donde están los temas de inclusión, el manejo de los datos e información, entonces creo que un Servicio Nacional de Migración, tenga más poder decisorio que lo que tiene hoy extranjería”.

En tercer lugar, propone que no se tome la ley en cuanto a acceso al país, sino que haya una política migratoria de población, donde la migración sea un componente que piense su rol en el futuro de Chile a 20 o 40 años. “Son importantes las características que como país debemos desarrollar para que la migración sea un aporte, es decir, inclusión a nivel de colegio, conocimiento de prácticas locales en temas de salud, qué pasa con la migración en el mercado del trabajo y su integración a los sindicatos”, recalcó.

Por último, en cuanto al rol del Congreso, Doña afirmó que es necesario propiciar la discusión sobre este tema de manera amplia. “En la actualidad ningún partido político ha tenido una posición amplia sobre cómo ver las migraciones, no hay documentos públicos emanados por partidos políticos que digan “nosotros vemos la migración así”, entonces el Parlamento puede ser un lugar interesante sobre este tema e invite a la gente que sabe a que presenten los temas y los discutan”.

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