El PPD está en la B… ¿y Tohá?

Mauricio Morales, El Líbero

El partido está en una encrucijada difícil por la disputa entre las facciones internas que quedó al descubierto en la elección de directiva y por la compleja situación de la alcaldesa de Santiago.

Las recientes elecciones internas del PPD han sido públicamente cuestionadas por importantes figuras del partido. Como si fuese una guerra civil, el bando del diputado Marco Núñez arremete contra el de Lagos Weber y Harboe. Mediante prácticas asociadas a la inflación de los padrones y a la eventual existencia de urnas preñadas, lo que se pretende -por parte de algunos- es deslegitimar el proceso y repetir la votación.

¿Qué lecciones dejan estas elecciones internas? Primero, que hay partidos sin la madurez suficiente para organizar sus propios comicios. Segundo, que las facciones o liderazgos internos son incapaces de acordar reglas básicas de competencia. Tercero, que efectivamente el Servel es el órgano más apto para organizar y validar las elecciones internas de los partidos. Cuarto, que el refichaje de militantes agudizará este tipo de tensiones. Dado que este refichaje será implementado por las directivas actuales de los partidos, entonces la oposición interna -con justa razón- reclamará que el padrón quedará cargado hacia uno de los lotes.

Por tanto, de ahí en adelante las elecciones internas serán más previsibles y habrá menos competencia. En cambio, si se dejaran los padrones tal cual están y éstos fuesen depurados por el Servel -descontando muertos- entonces, al menos, ese padrón tendría la mano de distintas facciones del partido. Dicho en otras palabras, el refichaje favorecerá a la directiva incumbente y a los diputados y senadores actuales. En este escenario, ¿qué posibilidad real de competencia interna existirá entre un incumbente que dirigió el refichaje y un desafiante que no tuvo igual incidencia? Si en las primarias internas de un partido el incumbente ya lleva amplia ventaja, con el refichaje estará prácticamente seguro.

Pero no sólo las elecciones internas están tirando a la hoguera al PPD, sino que también su vínculo de financiamiento con SQM. La evidencia apunta a que el PPD contó con un amplio fondo de recursos para enfrentar, por ejemplo, la elección senatorial. Con sólo tres candidatos -en circunscripciones grandes eso sí-, el PPD gastó más de 1.273 millones. El PDC, con siete candidatos, gastó más de 1.711 millones. En la derecha el gasto fue sustancialmente mayor, siendo de 2.845 en la UDI y 2.133 en RN. Sin embargo, si dividimos estos montos por el número de candidatos, el PPD gastó 424 millones en promedio por cada aspirante. Le sigue la UDI con más de 355 y RN con alrededor de 304. ¿De dónde provenía tanto recurso?

La situación de Carolina Tohá es aún más complicada. Al revisar los ingresos que declararon los candidatos para la elección de alcaldes 2008 del PPD, los aportes reservados representaron un 22% de todos los ingresos. En esos mismos comicios, la cifra fue de 34% para el PDC. Pero en 2012 -con Tohá en la presidencia del PPD- los cambios son muy llamativos. De todos los ingresos declarados por los candidatos a alcalde del PPD, el 40% correspondió a aportes reservados, casi duplicando el valor de 2008. Mientras tanto, el PDC pasó del 34% en 2008 al 23% en 2012. Por tanto, es razonable pensar que hubo una importante inyección de recursos al PPD que provino de fuentes no identificadas, pero que hoy -sospechamos- eran de SQM. Es más. Según el Servel, los aportes reservados al PPD en 2012 sobrepasaron los 270 millones de pesos. Lo curioso es que de ese total 147 millones fueron para la candidatura de Tohá. Es decir, casi el 55%. La candidata que le sigue en el ranking de aportes reservados dentro de su partido sólo recibió 13,4 millones.

Si bien Santiago es una comuna grande, resulta llamativo que el aporte reservado se concentrara tan evidentemente en una sola candidata. Si comparamos con el PDC, esos aportes reservados se distribuyeron de manera más equitativa entre las comunas de Peñalolén, Concepción, Coquimbo, La Florida, donde el aporte reservado nunca sobrepasó los 20 millones. Así, mientras el PPD está en la B, la versión de Tohá respecto a que no sabía del vínculo entre su partido y SQM parece un chiste de mal gusto. Los datos están a la vista.

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